Contacta

Mallorca Music Magazine te acerca toda la actualidad musical balear con especial atención a la escena local.

DATOS DE CONTACTO

Tarifas publicidad

Publicado el 29 enero, 2026

Alanaire regresa a la oscuridad con «La Mort i La Pluja»

Por Luis Sergio Carrera
Alanaire · Mallorca Music Magazine

No se puede acusar a Alanaire de estancamiento. En solo un lustro, este cuarteto mallorquín ha trazado un arco desde la nostálgica electrónica oscura de su debut de su álbum homónimo (Promo Arts, 2021), pasando por la luminosidad orquestal de «Albor» (Promo Arts, 2022) y el desenfado orgánico, casi city pop, de «Fer com si tot fos no res» (U98, 2024). Ahora, en 2026, dan un viraje brusco de volante, de regreso a la penumbra, pero con una urgencia nueva. Ahora autoeditados, «La Mort i La Pluja» no es una simple revisita a sus orígenes, es la explosión controlada de una tensión acumulada, la soundscape de una Mallorca que, en sus propias palabras, se ha vuelto “hostil y agresiva”. Y la música, amigos, responde a la altura.

Grabado en los estudios de La Casa Murada y bajo la mano experta en la producción de Dani Ferrer (Love of Lesbian, Mi Capitán), este EP de tres canciones es un golpe seco y efectivo. Olvídense del Mediterráneo amable. Aquí la electrónica es omnipresente, fría, invernal. Es el sonido de la introspección forzada por un clima social asfixiante.

Abre «Cucú Cucú», que no tiene nada de nana. Un beat contundente y la voz de Laura Serra procesada, distorsionada, nos agarra por la solapa. Inspirada en un poema de Emily Dickinson, la letra vomita preguntas existenciales ancestrales, para luego, en un giro de cinismo brillante, burlarse de su propio trascendentalismo en el estribillo. Es un movimiento maestro: plantear el abismo y reírse de él en la misma respiración. La tensión se eleva en «Pols i terra», con un ritmo de batería persistente, obsesivo (Joan Pérez-Villegas, impecable), que te persigue como un latido acelerado en la sien.

Pero el centro emocional, la puñalada, llega con el cierre. «Tres segons» es la canción más íntima, cruda y necesaria del tríptico. Un tema sobre el suicidio, presentado como una conversación entre el que se queda, tratando de entender, y el que ya no está. La música se despoja, se vuelve frágil, un lecho de sintetizadores gélidos y el bajo pulsante de Pau Enric Serra. Es arriesgado, doloroso, y demuestra una profundidad lírica que trasciende la anécdota para tocar un tabú social con una delicadeza brutal.

Alanaire (Laura Serra, Joan Pérez-Villegas, Leire Corpas y Pau Enric Serra) ha logrado lo más difícil: evolucionar dando círculos, volviendo a un punto de partida solo para demostrar que ahora están armados con herramientas nuevas y una rabia más precisa. «La Mort i La Pluja» sabe a poco, sí. Tres canciones son un aperitivo. Pero qué aperitivo. No es el sonido de la resignación, sino el de la confrontación: con la muerte, con la lluvia, con la fragilidad y con la isla que los rodea. Es un regreso agresivo, poliédrico como siempre, y un preludio tremendamente prometedor de que lo próximo será, sin duda, más grande. Y probablemente, más oscuro. Que así sea.

Enrédate en nuestras redes:

Publicado por:

Director de Mallorca Music Magazine, ejerciendo de fotógrafo, editor y redactor.
Apasionado de la buena música y las artes escénicas.
Fotógrafo especializado en fotografía musical y de conciertos.

No hay comentarios

Deja un comentario

Con la colaboración de: